Este nuevo dispositivo, CRS-3, "está diseñado para servir como base para la próxima generación de Internet y aportar un ritmo de crecimiento fenomenal para la transmisión de videos a través de teléfonos inteligentes, dispositivos portátiles y los nuevos servicios en línea cuyo desarollo se puede anticipar a lo largo de esta década", dijo la compañía en una nota de prensa.
Cisco ha mantenido cuidadosamente el suspense sobre esta anuncio, al prometer a periodistas y analista "un importante anuncio que cambiará el mundo de la Red para siempre y cuyo impacto se notará entre los consumidores, empresas y gobiernos".
CRS-3 dispone de una capacidad de transmisión de hasta 322 terabits por segundo, o 322.000 millones de bits por segundo.
Esto significa, por ejemplo, que este sistema tendrá la capacidad de permitir a toda la población china participar en un 'videochat' simultáneo, asegura la compañía en un comunicado.
Cisco dijo que la compañía telefónica AT&T ya había probado su dispositivo, con un coste unitario de 90.000 dólares, como parte de las pruebas de una "espina dorsal" de 100 Gbps entre Nueva Orleáns y Miami.
La iniciativa se presenta un mes después de que el gigante Google anunciara su intención de convertirse en proveedor de acceso a Internet a alta velocidad a través de una red cien veces más rápido que la actual en EEUU.